Ventajas de los artistas marciales Zen

Escrito por kay tang | Traducido por natalia pérez

Las raíces de las artes marciales Zen se remontan al siglo V, cuando los monjes de Shaolin aprendieron técnicas para protegerse de los ataques de bandidos errantes. Estas habilidades de lucha se basaban en las ventajas conferidas por las prácticas de meditación y doctrinas éticas del zen. En particular, la noción Zen del satori, o iluminación, en la que la mente se libera del pensamiento consciente y abraza la armonía espiritual del universo, tuvo un impacto en el desarrollo de las artes marciales.

Tiempo de reacción rápida


El zazen o meditación sentada, permitió a los practicantes de artes marciales aprovechar el momento en los tiempos antiguos. Si los guerreros samurai pasaban incluso segundos pensando en su siguiente movimiento en el campo de batalla, se arriesgaban a morir. Tenían que dar el golpe ganador en un abrir y cerrar de ojos. En la práctica moderna de artes marciales, hay poco margen para la duda. La competencia requiere un tiempo de reacción rápido y ser capaces de realizar movimientos sin pensar. Una de las ventajas del entrenamiento en las artes marciales Zen es que practican formas o secuencias de movimientos, hasta que se vuelven tan arraigadas en tu cuerpo que pueden fluir a través tuyo sin pensamiento consciente. De esta manera, te preparas para la acción inmediata y sin titubeos. Esta meditación en movimiento se llama «Mushin» en japonés, o mente / no-mente, de acuerdo con el artículo de Doug Cook «A Beginner’s Guide to the Internal Path to Martial Arts Mastery» en «Black Belt».

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